regresa con su olor que acalambra al barrio norte
con su miseria que asusta a los miserables
con su hambre que aterra a los dietistas del imperio…
frente a la inmensidad de los numerosos picos nevados en el altiplano,nos quedamos sin palabras, y en vez de decir hermoso decimos el vocablo indígena:achachila,abuelo, tiramos una tajada de nosotros mismos sobre la montaña y la convertimos en el abuelo de la especie. Aquí no podemos dividir las cosas en hermosas y feas, sino que se establece la antigua division entre lo sagrado y lo profano. Rodolfo Kusch
Eduardo Luis Duhalde, con Rodolfo Ortega Peña, desde la revista "Militancia" y desde sus libros (El asesinato de Dorrego, Facundo y la montonera, Baring Brothers y la historia política argentina, Las guerras civiles argentinas y la historiografía) nos enseñò el valor de la coherencia en la lucha por una patria justa, libre y soberana, donde la sangre derramada no serà negociada.
La tiranía uniformada trepó otro escalón desalmado: supliciar a la soldadesca transportada a las islas para “defender a la patria” ante los ingleses algo que se podría definir sin demasiado esfuerzo intelectual y por simple carácter transitivo como “torturar a la patria”.
El 30 de marzo del 82 la CGT “Brasil” que encabezaba Saúl Ubaldini convocó a una movilización a la histórica plaza de Mayo, para “decir basta a este proceso que ha logrado hambrear al pueblo sumiendo a miles de trabajadores en la indigencia y la desesperación”. Esta fue una de las movilizaciones más importantes contra la dictadura, continuación de las marchas a San Cayetano y el paro de 1979 convocado por la “comisión de los 25”.
La plaza de mayo y la zona céntrica de la ciudad de Buenos Aires estaban cercadas por las fuerzas represivas, los manifestantes no pudieron acercarse a la plaza y hubo enfrentamientos y corridas en las calles que conducen a la casa Rosada con numerosos heridos y detenidos. A la tardecita distintas columnas de trabajadores giraban alrededor de la plaza, queriéndose adueñarse de la misma, mientras las policía uniformada y de civil reprimía con balas de goma, gases lacrimógenos, desde patrulleros, carros de asalto, camiones hidrantes, helicópteros, caballos, mas los servicios y los infiltrados en las columnas. La respuesta popular frente a la agresión fue responder con lo que se tenia a mano, piedras botellas, bolitas. Los grupos de manifestantes avanzaban, retrocedían, se agrupaban en las esquinas y se disolvían rápidamente para reagruparse nuevamente y avanzar hacia la plaza. (anticipando lo que sería el 19 y 20 de diciembre de 2001, distintas generaciones aprendiendo de las prácticas colectivas, en este caso convocados por el movimiento obrero)
Se realizaron movilizaciones en todo el páis, en Mendoza es herido y muere poco después José Benedicto Ortiz (homenajeado hace pocos días, por primera vez después de 30 años).
Esta movilización de repudio a la dictadura, lamentablemente fue tapada por la locura de Malvinas, donde volvió a sufrir el pueblo argentino, el pueblo trabajador entregando a miles de jóvenes.
Por eso, el 30 de marzo de 1982 debe ser rescatado como una más de las luchas para el retorno de la democracia, como una de las grandes gestas de la lucha popular, de rebelión y resistencia popular en las calles.
La lucha contra la dictadura y la represión comenzó inmediatamente después del golpe genocida, el 30 de marzo representa una jornada más de esa lucha en la que muchos dejaron su vida…